viernes, 25 de marzo de 2011

Bibliografía

Todos aquellos interesados en la reconstrucción religiosa romana cuentan con una amplia y buena bibliografía que les servirá de base para empezar una práctica religiosa pagana seria.

A continuación añado una lista de los libros que yo he consultado y consulto.

AA. VV. (1992): Diccionario de la Religión Romana, Madrid: Ed. Clásicas.

-Este libro es un diccionario con todos los términos referentes a la religión romana. Muy buena para resolver dudas de manera rápida y concisa.

AA. VV. (1994): Historia de las religiones de la Europa antigua, Madrid: Cátedra.

-Extenso libro de los mejores investigadores de historia antigua que hay. Muy aconsejable para todos aquellos interesados en los orígenes de la religión romana. También hay un apartado sobre iberismo y celtismo muy recomendado para investigar nuestra parte hispana. Es un libro extenso que requiere tiempo para ser leído.

LARA, Federico (1976): La religión y el culto romanos en las tierras de Lérida, Lleida: Publicaciones del Insituto de Estudios Provinciales.

-Interesante desde el punto de vista hispano. Ayuda a hacerse una idea de cómo de romanizada estaba la Hispania imperial.

OGILVIE, Robert M. (1995): Los romanos y sus dioses, Madrid: Alianza

-Contiene excelentes explicaciones sobre casi todos los apartados de la religión romana en época de Augusto, y muy destacable el apartado del calendario. Es breve y ameno de leer.

AA.VV. (2002): Vida religiosa a l'antiga Roma, Barcelona: Ed. UOC.

-En catalán. Este libro es muy recomendable para todos aquellos que estén empezando en el paganismo romano. Está redactado de una manera excelente y ofrece en una exposición muy acertada casi todas las creencias y prácticas del mundo romano. El libro trata todos los apartados de la religión y, tal y como está escrito, parece muy enfocado a la práctica.


Además de estos libros, hay un conjunto de libros clásicos que se consideran auténticos tomos de nuestra teología. Estos libros son:

Iliada, de Homero

Odisea, de Homero

Eneida, de Virgilio

Teogonía, de Hesíodo.



Este apartado del blog lo iré ampliando constantemente e iré añadiendo más libros.



¡Gloria a nuestros dioses!



jueves, 17 de marzo de 2011

En breve actualizaciones y unas cuantas sorpresas...

¡Salve!

Últimamente Cvltvs Deorvm pasa por un periodo de poca actividad, eso se debe mayoritariamente a que el administrador, osea yo, es una persona bastante ocupada...

Y como este sitio me gusta tenerlo trabajado y ofrecer información fiel y de calidad prefiero ir poco a poco y ofrecer buena información antes que ir rápido y ofrecer retales mal hechos.

En breve añadiré actualizaciones sobre:

Los ritos de paso en la religión romana

La adivinación

El sacerdocio en la religión romana

Etc...


A todo esto se suma alguna que otra sorpresa que preparo para todos aquellos seguidores del CVLTVS DEORVM...

Que la gloria de los dioses esté con vosotros.

jueves, 3 de marzo de 2011

Orgullo Hispano-Romano

Esta entrada es una reflexión personal y un manifiesto personal de porqué me considero espiritual y culturalmente pagano hispano-romano y porqué me siento enormemente orgulloso por ello. Este manifiesto está hecho a forma de opinión personal y en ningún momento pretende criticar a aquellos que tomaron su camino espiritual por razones diferentes a la mía. Ésta es mi manera de verlo y considerarlo, y entiendo y respeto las otras visiones que hay respecto al tema.

Una gran herencia

Soy pagano, al igual que mis ancestros hace dos mil años. Venero a la tierra, sus ciclos, sus cambios, sus fuerzas y poderes, y en ellos veo reflejados a mis dioses. Nací en España, la antigua Hispania romana, una tierra con una gran herencia pagana, llena de fiestas y costumbres que todavía nos recuerdan nuestro pasado politeísta. Me siento ligado a mi tierra y lo que ella me ofrece, la vida, al igual que me siento ligado a la cultura nativa y romana que en ella creció. Hispania era tierra de íberos y celtas, y ellos dejaron un gran legado del cual me considero un sucesor más. Pero además, Hispania fue una próspera provincia romana en la que la cultura latina dejó su hermosa huella y de la que estoy orgulloso de pertenecer. Mi lengua es románica, mi cultura herederas de costumbres romanas e hispanas y mi espíritu es heredero del sentimiento pagano que nunca se ha extinguido.
Soy politeísta. Sigo a los dioses romanos en su gloria y venero a los dioses nativos de mi hermosa tierra. Veo a mis dioses en todas partes, donde esté ellos están presentes, son las fuerzas de la naturaleza, la tormenta y el rayo, la brisa y el huracán, el Sol y la Luna. Considero que los dioses piden que vivamos en harmonía con ellos, por lo tanto con la naturaleza y sus ciclos, y que vivamos la vida con honor y bondad.

Soy pagano, porque mis ancestros un día lo fueron, porque mi cultura lo fue, porque me considero nativo de esta tierra y heredero de su espirtualidad y cultura. Estoy orgulloso de considerarme hispano y orgulloso de considerarme romano. Estoy orgulloso de ser quien soy.


¡Gloria a Jupiter, dios supremo!
¡Gloria a Juno, diosa de las mujeres!
¡Gloria a Minerva, diosa de la sabiduría!

¡Gloria eterna a los dioses por todo lo que nos ofrecéis! ¡Lucho porque vuestra llama nunca se apague!

viernes, 18 de febrero de 2011

Votos, promesas, ofrendas y sacrificios (Parte II)

El sacrificio

El sacrificio ritual es una ofrenda de un ser vivo a los dioses dándole muerte. Para los romanos, era el acto ritual más agradable para los dioses. Sacrificio significa, etimológicamente, "realizar algo sagrado" y efectuar un sacrificio era algo muy importante para nuestros antepasados
Hacer un sacrificio, tanto si era privado como público, requería un serie de requisitos y condiciones que debían cumplirse, puesto que si no se cumplían y había algún error, el ritual debía repetirse (instauratio) y se requerían, además, ceremonias expiatorias (piacula) para pedir perdón por los errores cometidos.



El sacrificio normalmente seguía estos pasos:

1) Elección de la víctima: la elección de un animal u otro dependía de muchos factores: el motivo del sacrificio, la capacidad económica del ejecutante, el dios al que se ofrecía el sacrificio... En cualquier caso, la víctima debía ser lustrosa y de buen ver. El animal no debía tener ninguna deformidad, puesto que eso se consideraba una ofensa muy grave a los dioses. El sexo del animal dependía si el sacrificio iba destinado a una deidad masculina o femenina. Las hembras eran para las diosas y los machos para los dioses. Respecto al color, los animales de color blanco se sacrificaban a las divinidades celestiales y las de color negro y oscuras a las divinidades infernales.

2) La guarnición de la víctima: para que la víctima resultara agradable a los ojos del dios o diosa, se adornaba al animal con unas cintas de color llamadas uittae.

3) El traslado de la víctima al templo: el animal era conducido hacia el templo tirado por una cuerda. Si el animal oponía resistencia o intentaba huir, el proceso se interrumpía y el animal se devolvía para empezar de nuevo, puesto que se consideraba de mal augurio sacrificar una víctima que se oponía. Si todo iba bien, al llegar al templo la víctima era ofrecida al sacerdote y a sus ministros.

4) La inmolación de la víctima: el sacrificio se realizaba a cielo abierto y sobre un altar de piedra. Este altar originalmente era de madera y hierba, y en recuerdo d eso, se colocaba un poco de hierba sobre la piedra del altar.
En la inmolación a parte del oferente y el sacerdote, podían participar diversos personajes, como el uictimarius (que encendía el fuego, preparaba el instrumental y sujetaba al animal), el popa (guiaba a la víctima al altar vestido conuna falda corta y el torso desnudo y ejecutaba el golpe mortal), el cultrarius (el encargado de degollar a la víctima con un cortel) o el tibicen (flautista).
Al sacrificio no todos podían asistir. Las mujeres, los esclavos y los estrangeros estaban excluidos de gran parte de los sacrificios publicos. Además, el aspecto y el cuidado de los participantes debía ser muy cuidado, así como la solemnidad del acto. Eran indispensables la limpieza corporal y la pureza anímica.
Cuando el sacrificio era hecho en honor a las divinidades celestiales, el sacerdote se limpiaba las manos y la cara con agua sagrada y se enjuagaba con una tela de hilo. En cambio, si el sacrificio era destinado a honrar a las divinidades infernales, se hacía la aspersio, en la que el sacerdota esparcía agua en el espacio sagrado con una arma de laurel o una vara de madera.
Seguidamente, el oferente pedía silencio, normalmente con las locuciones fauete linguis o parcete linguis, que significaban "contened vuestras lenguas". Los posibles ruidos, que podían distraer el dios o diosa, eran aplacados por el sonido de una flauta.
El sacerdote se cubría la cabeza con la toga y alzaba una bandeja llena de mola salsa que esparcía sobre el animal y sobre los instrumentos del sacrificio. A veces, también se rociaba al animal con vino tibio.
A continuación, se le quitaban al animal las guarniciones que traía. Uno de los ayudantes le reseguía el lomo con un cuchillo, desde la cabeza a la cola. En este momento, el suplicante oraba de pie y mirando a la derecha hacia el templo solemnemente y sin equivocarse. Elevada esta plegara, el popa, situado a la derecha del animal pedía la autorización de los asistentes para inmolar a la víctima con la pregunta "¿Agone?". Si el público estaba conforme, el popa golpeaba la cabeza del animal hasta que ésta caía al suelo. Luego, el cultrarius cogía la cabeza del animal. Si el sacrificio estaba destinado a las divinidades celestiales, se alzaba la cabeza antes de cortarla. En cambio, si estaba destinada a los dioses infernales, se le bajaba la cabeza antes de cortársela. Era deseable que la víctima tuviera una muerte rápida y fulminante, señal de que se había actuado correctamente.

5) Los actos tras el sacrificio: una vez muerte, el animal era descuartizado. Se le sacaban las vísceras y éstas eran examinadas. Si las vísceras no estaban en buen estado debía repetirse todo el sacrificio, puesto que los dioses sólo desean animales sanos.
Una vez examinado que todo estuviera correcto, los restos del animal se repartían. Las vísceras se ofrecían a los dioses, que se engrandecían por la sangre que contenían. Éstas se cuarteaban y se quemaban en el fuego sagrado del altar. La sangre del animal podía dejarse en recipientes, a veces se esparcía sobre el altar para purificarlo o se limpiaba vertiéndola sobre la tierra. La carne se comía en un banquete ritual que tenía el lugar tras el sacrificio.

Ética del sacrificio en nuestros tiempos

Lo anteriormente expuesto es cómo se ejecutaban los sacrificios en la antigua Roma pagana. Sacrificar un animal era considerado algo muy sagrado y necesario para obtener el favor de los dioses. Era una manera de otorgarles vitalidad y de engrandecer a los dioses.
Actualmente, y a modo de apunte personal, considero que debemos revisar este hecho. Sacrificar un animal actualmente es algo que no puede hacerse a la ligera, puesto que conlleva una serie de preparativos y requiere de unos medios de los que no todos podemos disponer. A todo eso, se suma el hecho que la ética y los valores de nuestra época no son los mismos valores que había en la Hispania romana, y eso debemos tenerlo muy en cuenta.
Actualmente el sacrificio de animales no es algo común entre grupos paganos y la mayoría los ha eliminado de sus ritos o los ha substituido. Personalmente, considero que los sacrificios animales pueden ser subsituidos por otros actos como libaciones y ofrendas de carne. Hay que tener en cuenta también, que no todo el mundo podía permitirse el lujo de hacer sacrificios a los dioses y los que lo hacían, sabían que la carne después se aprovecharía. Por eso mismo, no creo que deba preocuparnos el hecho de que no podamos ejecutar sacrificios como antaño, los dioses saben que los tiempos han cambiado y que nuestro espíritu y entrega hacia ellos es el mismo aunque las formas hayan variado.
El paganismo del siglo XXI es una recuperación de lo que hubo en nuestra Europa ancestral, pero debe ser revisado, porque lo que no se regenera, acaba muriendo.


¡Que los dioses nos bendigan en nuestra tarea por engrandecerles! ¡Gloria a ellos!

jueves, 10 de febrero de 2011

Votos, promesas, ofrendas y sacrificios (Parte I)

En la religión romana, al igual que en muchas religiones paganas, la relación con la divinidad es algo recíproco y que está ligado al comportamiento que nosotros tenemos hacia los dioses y los dioses hacia nosotros. Para ganarse el favor de los dioses y alcanzar la Pax Deorvm, los antiguos romanos hacían votos y promesas hacia las divinidades, y si éstas les eran favorables, les hacían ofrendas y sacrificios conforme a lo pactado anteriormente.

El voto o la promesa: el uotum

El uotum consistía en la formulación solemne de una petición a los dioses, que en caso de cumplirse, comportaba la relación de una determinada acción cultual en beneficio suyo. La formulación de un uotum tenía diversas fases que actualmente conocemos gracias a las incripciones que nos han llegado. Las fases para hacer una promesa son las siguientes:

1- Votum facere: se formula la petición y se hace explícita la promesa que se cumplirá si se obtiene lo que se pide.

2- Voti reus/ uoti damnatus / uoti condemnatus: desde que el suplicante ha hecho una promesa, está obligado a cumplirar si recibe satisfacción por parte de los dioses o dios. De ahi el nombre que recibe esta fase, el suplicante es esclavo de la promesa que ha hecho.

3- Voti compos: una vez se ha obtenido lo que se pedía, el beneficiado se convierte en uoti compos, es decir, "persona que ha visto cumplidos sus deseos" y que está morlamente obligada a desligarse de la promesa que hizo.

4- Votum soluere: el último paso es el uotum soluere, que consiste en llevar a cabo las ofrendas, los sacrificios o las acciones que se prometieron a los dioses o al dios o diosa concretos. Antiguamente, no sólo se hacían ofrendas y sacrificios, también se construían altares, templos y se ofrecían exvotos, objetos que tenían grabada la expresión ex uoto, que significa, "a partir del voto".


Las ofrendas y el sacrificio

Las ofrendas y los sacrificios son una manera de congraciarse con las divinidades y asegurarnos su predisposición a ayudarnos. Normalmente, las oraciones van complementadas con la realización de una ofrenda o un sacrificio.

Las ofrendas que se les hacen a los dioses consisten en productos de la tierra: cereales, vino, leche, miel, flores, fruta, queso... El tipos de ofrenda depende del dios al que va dirigida la plegaria, dependiendo del dios o diosa, se ofrecen unos productos u otros. A continuación expongo una lista con el nombre de diversas divinidades y las ofrendas que se les hacían en la antigüedad:

Júpiter: incienso, vino (las primeras copas de la cosecha), pasteles, carne, frutas.

Juno: incienso, vino.

Minerva: se desconoce.

Venus: frutas, flores.

Apolo: tortas de queso, tortas de perejil, miel, pasteles de miel y coronas de laurel.

Diana: tortas de queso, tortas de perejil, miel y pasteles de miel.

Ceres: pasteles de espelta, incienso, sal, pan, espigas de trigo (las primeras de la cosecha), hojas de roble, vino, miel, leche.

Vesta: incienso, carne

Marte: carne, tocino, vino, espelta, tortas.

Vulcano: se desconoce.

Mercurio: se desconoce.

Neptuno: se desconoce.

Plutón: se desconoce.

Proserpina: se desconoce.

Baco: pasteles, mosto (las primeras muestras de la cosecha).

Jano: incienso, vino, tortas.

Saturno: se desconoce.

Lares: incienso, vino, comida cocina con mola salsa, guirnaldas de flores.

Penates: incienso, vino, tortas, comida.

Manes: vino sin mezclar (el vino antiguamente se rebajaba con agua), leche fresca, sangre, rosas, violetas, habas negras, maíz, sal, trigo mezclado con vino.

Una de las formas de ofrenda más común en el ámbito privado era la libación (libatio), que consiste en derramar sobre el suelo algún alimente líquido, como el vino y la leche.
A casi todos os dioses, además de las ofrendas, se les hacían sacrificios de animales, pero el tema del sacrificio, que es bien extenso, lo trataré en el artículo siguiente.



En honor a los dioses hago esta entrada. ¡Gloria eterna a los dioses!


martes, 1 de febrero de 2011

Paganos del siglo XXI: retomar nuestros orígenes para asegurarnos el futuro

Hoy quiero hacer un pensamiento dirigido a todos aquellos paganos que se consideren reconstruccionistas. Investigando y aprendiendo sobre mi religión me encontré con este fragmento en un interesante libro:

"Plantear cualquier estudio sobre la Ideología separadamente del momento histórico en que se da, y, en consecuencia, al margen de la realidad económico-social de dicho momento y de las relaciones de producción imperantes en él, es caer indudablemente en un planteamiento meramente idealista del estudio de la Ideología.
Toda Ideología constituye una unidad indisoluble con los otros niveles de la realidad histórica, a pesar de que también dichos niveles posean su propia dinámica interna. No es posible un estudio separadamente de las ideas, esto es de la Ideología, que significaría pensar en una posible autonomía respecto a las otras instancias históricas. En este sentido hay que señalar que el sujeto de la historia es el hombre en sociedad, por lo que es imposible un estudio de las ideas como producción humana completamente separada del hombre viviendo en sociedad; esto es, inmerso en unas determinadas relaciones de producción, sobre las cuales se elabora una Ideología que las enmascara y reproduce a nivel de pensamiento."

Religión e Ideología en el Imperio Romano de Alberto Prieto y Nicolás Marín.

Este pensamiento es una gran verdad que los paganos reconstruccionistas debemos asumir. Toda idea, incluidas las religiosas, está ligada a una sociedad y a unas maneras de vivir, pretender separar esas ideas de la sociedad en la que surgieron y otorgarles autonomía es como intentar que un pez viva fuera del agua, tarde o temprano esas ideas morirán.
Nuestras religiones paganas, las religiones de nuestros ancestros, son religiones que surgieron hace más de 2000 años, en unas sociedades principalmente agrícolas y con un modelo de producción distinto al nuestro. Los antiguos basaban su subsistencia en la agricultura y la caza, y tenían un modo de vivir fuertemente ligado a la tierra que los sustentaba. Su concepto del tiempo era mucho más pausado y paciente que el nuestro, pues todo se ceñía a velocidades alcanzables por métodos naturales. Todo era cíclico y constante en el tiempo y todo seguía el transcurrir natural. Estas sociedades estaban fuertemente ligadas a las fuerzas de la naturaleza, puesto que de ellas dependían para sobrevivir.
Nuestra sociedad, sin embargo, poco se parece a las sociedades paganas de antaño. Para empezar, el hombre actual vive muy desvinculado de la naturaleza de la que surgió. Hoy en día, las producciones agrícolas son masivas y están respaldadas por maquinaria y química que las asegura frente a las adversidades que puedan surgir. Esto ha hecho que el hombre ya no se preocupe por las fuerzas de la naturaleza, la sociedad se ha sumergido en las preocupaciones urbanas alejadas de lo natural y orgánico. Actualmente, nuestro tiempo es rápido, breve, la velocidad del mundo es vertiginosa y poco importan los proyectos a largo plazo, lo importante es el aquí y el ahora. Nos hemos desvinculado mucho de la naturaleza que nos rodea y que nunca ha dejado de mantenernos con vida.
Las religiones paganas que poco a poco vamos recuperando son religiones surgidas en sociedades que poco tienen que ver con la nuestra. Entonces, si estas ideas no son propias de nuestro entorno social y productivo, ¿se pueden recuperar las religiones paganas? ¿Se puede ser puramente pagano en el siglo XXI? ¿Tiene sentido el paganismo hoy en día?
El paganismo, considero, ha surgido como una manera de volver a nuestros orígenes, de mirar hacia atrás y ver lo que realmente somos, parte de la naturaleza. Vivimos en una sociedad con unos valores culturales, éticos y productivos alejados totalmente de las ideas de nuestros antepasados, y estos valores poco a poco se están volviendo más en nuestra contra, son poco humanos. Esto nos ha hecho mirar hacia atrás y observar de nuevo nuestros orígenes culturales que hemos vuelto a valorizar. Mirar hacia atrás nos lleva a una pregunta, ¿debo sólo mirar y aprender de lo que había antes? o, por el contrario, ¿debo no sólo aprender sino intentar volver a ser lo que éramos antes? Y esta pregunta, que parece sencilla, no lo es tanto.
Los reconstruccionistas basamos nuestras creencias en las ideas que tenían los antiguos sobre la religión, pero como hemos visto, esas ideas no pueden desvincularse de una sociedad, puesto que ha sido el hombre en sociedad lo que las ha producido. Teniendo en cuenta que nuestra sociedad no es la apropiada para estas ideas, ¿debemos volver a vivir como lo hacían nuestros antepasados para mantener nuestras ideas? Personalmente, considero que la respuesta es sí, pero en parte. Como paganos, debemos volver a mirar nuestros orígenes, volver a la naturaleza yobservar de nuevo sus ciclos, su vida, y saber que somos parte de ello. Debemos volver a recuperar tradiciones culturales que nos unen de manera pagana, como las fiestas populares, que en su gran mayoría son vestigios de antiguas fiestas paganas. Opino que debemos recuperar un modo de vida más acorde con lo que la naturaleza nos dicta y saber que somos parte de ella, no sus dueños. "Volver al orígen no es retroceder, quizás sea andar hacia el saber", dice Macaco en una de sus canciones. Creo que hay que volver a nuestros orígenes naturales pero sin olvidarnos de una cosa muy importante, vivimos en el siglo XXI. Vivir en este siglo debería ser de lo mejor que le ha pasado a la humanidad. Tenemos la capacidad y la tecnología, casi todos los avances que nos podemos imaginar en la palma de la mano, y debemos aprender a usarlos de manera responsable con el mundo que nos rodea. Gracias a Internet, son muchas las personas que nos hemos acercado al paganismo y que hemos podido avanzar en esta senda. Debemos saber valorar lo que el hombre ha creado, pero teniendo en cuenta que hay una tierra bajo nuestros pies que agoniza por nuestra culpa, y que por ese mismo motivo, debemos cuidar y evitar que se destruya.
Considero que si hacemos este esfuerzo el paganismo podrá resurgir renovado y con aires nuevos, que lo oxigenen y lo hagan lo que es, una espiritualidad del pueblo, de la naturaleza, un modo de ver el mundo de manera orgánica. Intentar retroceder 2000 años es imposible, pero cambiar la sociedad en la que vivimos hacia un sentimiento de responsabilidad y comunidad donde el paganismo tenga cabida es posible.

Debemos ser consecuentes con nuestras ideas paganas y estar orgullosos de ellas. Los paganos nos consideramos herederos de culturas milenarias que consideramos que pueden aportar una nueva manera de ver el mundo. Una manera que nos permita, congraciados con los dioses, ser lo que siempre hemos sido. Humanos.


lunes, 31 de enero de 2011

Un hispano-romano en UNESCO

Ayer, 30 de enero, acudí al Encuentro anual de grupos de diálogo interreligioso de Audir (Asociación UNESCO para el Diálogo Interreligioso). La jornada fue mucho más enriquecedora de lo que me esperaba, conocí muchas personas de diversas tradiciones religiosas, entre ellas personas paganas y salí de aquel encuentro con un agradable sabor de boca.


La jornada empezó con la presentación de los allí presentes y unas dinámicas organizadas por el grupo de diálogo interreligioso de mujeres. Personalmente, no me esperaba nada de eso, y fue una experiencia muy sorprendente. Todo empezó con unos ejercicios de diálogo corporal y acabamos escribiendo y presentando unas reflexiones respecto a lo que el cuerpo representa para nosotros y nuestra tradición religiosa. Más adelante se procedió a la presentación de los diversos proyectos por parte de los diversos grupos de diálogo, todo eso amenizado por la música y cantos de la Coral interreligiosa.

Para mí acudir a estas jornadas y unirme a un grupo de diálogo ha supuesto un paso en mi espiritualidad y en el trabajo que considero que debo hacer respecto a mi religión. Soy el primer pagano hispano-romano presente en la UNESCO, y para mí esto supone una forma de dar a conocer mis creencias y compartirlas con otras personas, una forma más de normalizar nuestras convicciones y hacer saber al resto de personas que existimos. Invito a todo el mundo que tenga algún tipo de convicción religiosa que acuda a grupos de diálogo interreligioso, la verdad es que lo poco que he vivido ya me ha demostrado que podemos entendernos como seres humanos que somos y que muchos problemas de intolerancia pueden resolverse con la mejor arma que existe, la palabra.

A partir de ahora AUDIR cuenta con un pagano hispano-romano entre sus participantes. Espero que este pequeño paso sea una ayuda para devolver el reconocimiento a nuestros dioses mediante el diálogo, el respeto y el conocimiento mutuo.



¡Gloria eterna a los dioses!

jueves, 27 de enero de 2011

El lararium, el culto doméstico

Un lararium es el lugar sagrado de la casa en el que se ora y se hacen las ofrendas a los dioses. Antiguamente, la familia era el centro de la sociedad y como tal, era muy importante que el hogar estuviera en paz con los dioses (Pax Deorum).

Lo que escribo a continuación es una guía práctica para todo aquél que quiera hacerse un lararium pueda hacerlo, o quiera conocer un poco más la religión romana y sus costumbres disponga de información.

El lararium: orígenes, significado y construcción

El lararium es el altar doméstico donde se reza y se hacen ofrendas a los dioses. El lararium toma su nombre de los dioses Lares, los encargados de proteger y velar por la familia y el hogar. El lararium variaba su forma dependiendo la casa a la que pertenecía. En casas ricas podía llegar a estar hecho de mármol tallado a modo de templo, en hogares más humildes el lararium era un estante en la cocina. En una misma casa podía haber varios lararia. En las casas ricas solía haber uno en el Atrio (recibidor) y en las habitaciones. En las casas pobres el lararium solía estar situado en la cocina o cerca de la chimenea, junto al fuego. También había lararia que se colocaban en el exterior.


Actualmente, para hacer un lararium se necesita un estante, un mueble o una mesa que nos sirva de altar. No importan el color ni la forma, lo importante es que sea algo personal con lo que nos sintamos a gusto. Algo muy importante es que el lararium debe colocarse en un sitio que no pueda ser olvidado, ya que es una manera de tener presentes a los dioses y hacerles saber que no les olvidamos.
Este altar doméstico es permanente y debe mantenerse limpio y ordenado. En él se colocan las estatuas de los dioses y las ofrendas que se les hacen. Un lararium, siendo fieles a la antigüedad, debe tener unas determinadas herramientas que son las siguientes:



1- Lucerna:

El Lucerna, o lámpara sagrada, se trataba de una lámpara de arcilla o metal que contenía aceite y que se encendía durante los ritos en honor a los dioses. De esta lámpara, lo que realmente importaba, no era el utensilio, sino la llama. La llama del lararium es considerada el fuego sagrado que representa la fuerza y poder de los dioses, a la vez que es una ofrenda hacia ellos el encenderlo. Actualmente, si no se dispone de una lámpara, puede utilizarse una vela blanca. Esta vela o lámpara sólo hace falta que esté encendida durante las ofrendas y las oraciones.

2- Patera:

La Patera es un plato, antiguamente redondo de barro o mental, que sirve para compartir nuestros alimentos con los dioses. En ella se depositan las ofrendas que les hagamos. Estas ofrendas basta dejarlas un tiempo de unas horas y luego deben ser retiradas y arrojadas al fuego o a la tierra. La Patera debe mantenerse limpia siempre que no esté en uso.

3- Gutus:

El Gutus es un recipiente para las bebidas que se ofrecen a los dioses. Este recipiente sirve para mantener la sustancia que se ofrece, como vino o leche, en buen estado y protegido. El líquido que se guarde en el Gutus debe verterse sobre la Patera cuando se ofrezca a los dioses.

4- Turibulum:

El Turibulum es el quemador de incienso usado en el culto doméstico romano. Este quemador de incienso tiene como finalidad prender el incienso que crea aromas agradables a los dioses y también para consumir cosas en su fuego para que éstas lleguen a los dioses.
El Turibulum es un recipiente que mantiene los carbones calientes y sobre ellos se colocan la resina de incienso y las ofrendas que se hacen. Para hacer un Turibulum donde poder hacer nuestras ofrendas, podemos hacer lo siguiente: en un recipiente que no conduzca el calor colocamos carbón de incienso, que puede encontrarse en tiendas esotéricas y eclesiásticas. También se puede coger un plato cualquiera, colocar arena que aísle el plato del calor y poner encima los carbones. Lo importante es que nada se queme y se pueda manipular sin riesgos.

5- Accera:

El Accera es un contenedor para el incienso que se ofrece a los dioses. Este recipiente debe ser un un recipiente con tapa que mantendrá en buen estado las resinas y los inciensos que ofrezcamos. En la antigua Roma los había de multitud de materiales y diseños, así que es algo personal su elección.

6- Salinum:

El Salinum es un recipiente para la sal purificadora sagrada. El Salinum debe ser un recipiente con tapa para que la sal no coja humedad. Esta sal es la que se utiliza para purificar y hacer la Mola Salsa. Para hacer la Mola Salsa se necesita harina de espelta, agua y sal. Se vierte sobre la harina una pequeña cantidad de agua hasta que quede una pasta y luego un poco de sal. Se amasa y se aplana en tortas pequeñas que pueden ser quemadas en el Turibulum como ofrenda a los dioses. La sal es preferible que sea marina por ser más natural que la sal de mesa yodada.


En el lararium es donde se reza a los dioses y a los ancestros (Manes). En él se pueden colocar las estatuas que deseemos y las imágenes de los dioses. Las estatuillas de los dioses se pueden conseguir en algunas boutiques de museos de arqueología y en algunas tiendas de esoterismo. También, y en caso de no poder acceder a esas figuras, podéis colocar en el lararium fotografías o imágenes de los dioses, ya que hacen la misma función que las estatuillas, son representaciones de los dioses que nos ayudan a comunicarnos con ellos.



El lararium es un lugar de la casa sagrado donde comunicarse con los dioses y hacerles llegar nuestras plegarias. Personalmente opino que es un sitio muy íntimo, muy ligado a los habitantes y a la gente que habita un hogar, puesto que nuestros ancestros, los dioses de nuestra casa y los grandes dioses se hacen presentes para escuchar nuestras oraciones y deseos.

Animo a todos los paganos hispano-romanos y romanos a mantener viva la tradición de los lararia, no permitamos que la paz con los dioses se rompa por nuestro olvido.



jueves, 20 de enero de 2011

Actualizaciones en breve...

Saludos a todos los lectores del Cvltvs Deorvm y demás curiosos:

Pido disculpas por no poder escribir artículos tan asiduamente como antes, pero hacer buenos artículos y con información contrastada es difícil y muy laborioso. En breve volveré a colgar más artículos y añadiré un par de novedades al blog.

De momento, os dejo con los nombres de los artículos en preparación para que os hagáis una idea:

El lararium, el culto doméstico.

Los sacrificios en la religión romana.

La adivinación

Calendario litúrgico romano


En breve los iré colgando para continuar con mi labor reconstruccionista. Los dioses no descansan, su servidor tampoco.


¡Salve!

viernes, 7 de enero de 2011

Ética en la religión romana

¿Los romanos eran un pueblo con ética? ¿Tenían unos valores que valoraban por encima de otros? ¿La religión afectaba a la manera moral de ver el mundo?

Nuestra sociedad de hoy en día se rige por unas leyes basadas en unas normas morales. Esas normas morales están basadas en un código ético heredero de la moralidad cristiana: no robarás, no matarás, amarás al prójimo... Hoy en día ser "buena persona" se basa en seguir esas normas morales y seguir esas las leyes.
En Roma, en cambio, no era asi. Los romanos tenían unas leyes que todos tenían que cumplir, tenían un orden establecido, pero esas leyes no tenían una herencia religiosa. La religión romana no planteó en ningún momento una moral que sus adeptos debían seguir, es más, lo importante en la religión no era la moral, eran las formas. Si alguien cumplía con todos los rituales tal y como es debido y propio los dioses le concederán su favor, puesto que a cumplido su deber para con ellos y está en Pax Deorvm. No importaba si se era buena o mala persona, lo importante era cumplir con el deber.
Los mismos dioses nos enseñan que la ética es algo propio de cada individuo. Cada dios tiene un carácter, una forma de ser y actuar y en ningún momento ese dios es malo o bueno. La ética se basa en el fuero interno de las personas, y así nos lo enseñan los dioses.
A diferencia de otras religiones, la religión romana tiene dioses cuyos atributos no están bien vistos en una sociedad de moral cristiana. Como ejemplo tenemos a Mercurio, dios de los ladrones; Hécate, diosa de la hechicería; Venus, diosa del sexo; Baco, dios de la embriaguez... Todos estos dioses regentan estas actividades y estados y en ningún momento se habla de mal en ninguno de ellos. La idea de mal ligada a la religión normalmente surge de cultos absolutistas donde se hace una separación bipartita del mundo: luz y oscuridad, verdad y mentira, bien y mal...
Es cierto que la religión romana tiene el concepto de castigo tras la muerte en el Tártaro, pero este concepto de castigo no es algo ligado a la moral respecto a los dioses. El hecho de dirigirse al Tártaro, al Asfódelos o al Elíseo tenía que ver con el comportamiento respecto a los demás y a uno mismo. El juicio y su resultado que se recibe allí abajo no depende de la maldad o bondad de los actos, depende de la nobleza, la valentía y el honor que esos actos han supuesto en vida.

A pesar de que la religión romana fuera una religión que no contemplara la moral de sus seguidores, la sociedad romana sí que tenía unas virtudes que aprobaba como correctas y nobles. Estas virtudes eran las que formaban la llamada Via Romana y se dividen en dos grupos: las familiares o personales y las políticas o públicas. Estas son las virtudes romanas:

Virtudes familiares o personales

Auctoritas: "Autoridad Espiritual". El sentido de la función social de alguien, construida a través de la experiencia.

Comitas: "Humor". Buenas maneras, cortesía, amistad.

Clementia: "Merced". Suavidad y gentileza.

Dignitas: "Dignidad". Un sentido de autoestima, orgullo propio.

Firmitas: "Tenacidad". Fuerza mental, habilidad de defender una propuesta.

Frugalitas: Templanza, economía y simplicidad, sin llegar a ser miserable.

Gravitas: Un sentido de la importancia de un asunto, responsabilidad, seriedad y determinación.

Humanitas: "Humanidad". Refinamiento, civilidad; aprender, y poseer cultura.

Industria: "Trabajo duro".

Pietas: "Sumisión". Respeto por el orden natural social, política y religiosamente. Incluye las ideas de patriotismo y devoción.

Prudentia: "Prudencia". Previsión, sabiduría y discreción personal.

Salubritas: "Salud". Salud y limpieza.

Severitas: "Severidad". Autocontrol.

Veritas: "Verdad". Honestidad en relación al resto.


Virtudes políticas o públicas:

Abundantia: "Abundancia, Plenitud". El ideal de tener comida y prosperidad suficientes para todos los segmentos de la sociedad.

Aequitas: "Igualdad". Justicia e igualdad tanto dentro del gobierno como entre las personas.

Bonus Eventus: "Buena suerte"

Clementia: "Clemencia". Merced, mostrada al resto de naciones.

Concordia: "Concordia". Armonía entre el pueblo romano, y también entre Roma y las otras naciones.

Felicitas: "Felicidad, Prosperidad". Una celebración de los mejores aspectos de la sociedad romana.

Fides: "Confianza".

Fortuna: "Fortuna, Suerte". Un agradecimento a los acontecimentos positivos.

Genius: "Espíritu de Roma". Agradecimento al espíritu combinado de Roma, y de sus personas.

Hilaritas: "Alegría, jovialidad". Expresión de los momentos felices.

Justica: "Justicia". Como expresa por leyes y gobiernos sensatos.

Laetitia: "Contentamiento, felicidad". Celebración del agradecimiento, generalmente por la solución de crisis.

Liberalitas: "Liberalidad". Dar generosamente.

Libertas: "Libertad" Una virtud a la que han aspirado todas las culturas.

Nobilitas: "Nobleza". Acciones nobles dentro de una esfera pública.

Ops: "Riqueza". Reconocimiento de la prosperidad del mundo romano.

Patientia: "Paciencia". La habilidad necesaria en momentos de tempestad y crisis.

Pax: "Paz". Una celebración de paz dentro de la sociedad y entre las naciones.

Pietas: "Piedad". Las personas prestando honra a los dioses.

Providentia: "Providencia". La habilidad de la sociedad Romana de sobrevivir a desafíos y manifestar un gran destino.

Pudicita: "Modestia". Una expresión pública contra la acusación de "corrupción moral" de la Roma Antiga.

Salus: "Salud". Preocupación con el bienestar y la salud pública.

Securitas: "Seguridad". Gobierno eficiente que lleve a la paz.

Spes: "Esperanza". Especialmente en tiempos de dificuldades.

Uberitas: "Fertilidad". Particularmente en relación a la agricultura.

Virtus: "Coraje". Especialmente de los líderes de la sociedad y del gobierno.


Estas virtudes eran muy bien vistas entre los romanos y se consideraba que cumplirlas era sinónimo de nobleza y valía.

Personalmente, considero que mantener unos valores en una sociedad tan perdida como la nuestra es sinónimo de fortaleza y honor, algo que desgraciadamente se está perdiendo. Seguir unos valores no es una cuestión divina, es una cuestión humana, que al fin y al cabo son con los que vivimos y lo que somos.


¡Gloria eterna a los dioses!

martes, 4 de enero de 2011

El politeísmo: pluralidad y hermandad

Actualmente, casi todas las religiones paganas reconstruccionistas son politeístas, aceptan la existencia de varios dioses y diosas y sus respectivos papeles. El politeísmo es una creencia que ve a los distintos dioses como entidades individuales que pueden ser llamadas y adoradas de manera separada. Hay que diferenciar el politeísmo de otras creencias como el animismo y el panteísmo. Estas creencias también son compartidas por algunas religiones paganas, pero son distintas al politeísmo.

El politeísmo tiene una cualidad que lo diferencia notablemente de otras creencias espirituales, y es el pluralismo que lo caracteriza. Si aceptamos el politeísmo como nuestra creencia estamos diciendo que no existe un único dios, que hay una multiplicidad de puntos de vista y que no existe una verdad única.
Estas ideas pueden chocar mucho a personas que recién empiezan a conocer el paganismo porque vienen con una mente de creencias absolutistas: "O todo blanco o todo negro". El politeísmo acepta que no hay verdades absolutas, nuestros dioses son constantemente puestos a prueba por cosas que también nos afectan a nosotros, como la ética y el relativismo de las ideas. Los conceptos absolutos y las verdades únicas son propias de los monoteísmos, que afirman que sólo existe un dios, y por lo tanto, una única verdad y forma correcta de ver el mundo. Esto no es propio del paganismo.

Un ejemplo claro de la tolerancia la encontramos en el Imperio Romano. Roma, al conquistar tierras, buscaba expandir su poder y su territorio, no buscaba imponer su religión y sus creencias. Cuando los romanos llegaban a un lugar impusieron su forma de política y sus leyes, pero aceptaron las prácticas religiosas de los distintos pueblos siempre y cuando no violaran las leyes establecidas. La religión romana era un culto muy ligado a la política y todas las ciudades romanas estaban obligadas a seguir el culto a los dioses romanos al margen del resto de prácticas que pudieran tener, pero no se obligó a abandonar unos dioses en pos de otros, puesto que se aceptaba la pluralidad de lo divino.
Otro ejemplo de la aceptación de la pluralidad del politeísmo la encontramos en la misma Pax Deorvm romana. Los romanos estaban seguros que si habían logrado una expansión tan notable era porque los dioses les habían ayudado y estaban congraciados con ellos. Es sabido que los romanos antes de atacar alguna ciudad invocaban a los dioses que allí se adoraban para que fueran propicios al ejército romano. A cambio, los romanos prometían ofrecerles un mejor culto que el que ya recibían. Esta manera de llamar a los dioses de otros pueblos es una manera muy evidente de aceptar la pluralidad, de saber que la existencia de mis dioses no niega los tuyos.

El politeísmo rara vez es visto como algo absolutista, es decir, creer que un determinado panteón de dioses es el único existente. Este hecho no era muy común en la antigüedad y de hecho, normalmente se consideraba que los dioses de los otros pueblos no eran falsos, eran los mismos que los propios pero adorados de distinta forma y con distinto nombre. A este hecho se le llama interpretatio romana, porque fueron los romanos los que más acostumbraron a hacerlo. Los romanos también asimilaron y sincretizaron muchos dioses de otras culturas por la similitud existente con los del panteón romano.

En conclusión, el politeísmo es una creencia que no acepta la verdad como algo único, es capaz de aceptar la pluralidad y la diversidad y sabe, y bastante más que otras creencias exclusivistas, respetar los distintos credos y religiones.

Mis dioses son sagrados, los tuyos también, y por lo tanto deberíamos ser hermanos, no enemigos. Ojalá que los paganos que lean estas líneas reflexionen sobre la hermandad entre iguales.


¡Gloria eterna a todos los dioses!

domingo, 2 de enero de 2011

Jano, el dios bifronte


Ianuarius, Enero, es el mes del año dedicado a Jano, el dios bifronte. Por ese motivo, la primera entrada del año se la dedico a este dios, para honrarle y que nos abra las puertas de este año otorgándonos prosperidad y felicidad.


Jano es el dios romano de las puertas, los inicios y los finales. También es considerado dios de la arquitectura y la astronomía. Sus atributos son dos llaves y el bastón. El mito nos narra que Saturno, tras ser expulsado por Júpiter, fue a refugiarse al reino de Jano y Saturno, en agradecimiento, le otorgó la capacidad de observar al mismo tiempo el pasado y el porvenir para así decidir siempre sabiamente.
A Jano se le dedican las Agonalias del día 9 de enero. En esta fiesta el rex sacrorum sacrificaba un cordero en honor a Jano. El solsticio de invierno y de verano también se consagran a Jano, puesto que sus dos caras miran a las dos "puertas" del año. Como dios de de los solsticios y las puertas celestiales, se le consagra el solsticio de verano, llamado Ianua Inferni (Puerta del infierno y de los hombres); y se le consagra el solsticio de invierno, llamado Ianua Coeli (Puerta del cielo y de los dioses).
Como dios bifronte, Jano observa todas las idas y venidas, guarda las puertas, los inicios y finales. Como dios de las iniciaciones, Jano contiene un simbolismo muy profundo. Es un dios capaz de mirar hacia dos sitios a la vez, de ver occidente y oriente, de estar constantemente avisado de lo que sucede. Pero también es un dios que ve el pasado y el futuro, que sabe todo lo que ha pasado y lo que pasará, que sabe tomar decisiones sabias, o al menos, decisiones acertadas. Según Ovidio, Jano es el dios encargado de custodiar el universo, puesto que es el encargado de mantener la armonía y los ritmos de éste, ya que una cara mira hacia un lado y otra hacia el opuesto. Jano es capaz de hacer lo que todo lider sabio debería, saber mirar las dos caras de todo, saber que todo y todos tenemos dos caras, dos facetas que deben ser miradas y estudiadas para alcanzar la sabiduría.

A modo de reflexión, añado los versos de una canción de un grupo que me encanta:

"Cuando oigas a un niño preguntar, ¿por qué el sol viene y se va? Dile porque en esta vida no hay luz sin oscuridad".


¡Gloria a Jano, dios de los finales!

¡Gloria a Jano, dios de los principios!


¡Feliz año nuevo a todos!